La formación del mar medio: una síntesis monumental del Mediterráneo prehistórico

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Una obra a la altura de su objeto

Pocos libros logran abarcar dos millones de años sin sucumbir al esquematismo o al ensayo divulgativo. La formación del mar medio: una historia del Mediterráneo desde el principio hasta la formación del mundo clásico, del arqueólogo británico Cyprian Broodbank, es una de esas excepciones. Publicada en 2013 por Thames & Hudson, premiada con el Wolfson History Prize en 2014 y revisada en 2024 para incorporar los avances de la arqueogenética y la biomolecular, esta síntesis se ha convertido, en poco más de una década, en una referencia ineludible para cualquiera que se aproxime con seriedad a la prehistoria mediterránea.

Broodbank, catedrático en Cambridge formado en la tradición de la New Archaeology anglosajona, escribe con la ambición de quien sabe que está intentando algo poco frecuente: contar la historia entera de un mar antes de que ese mar tuviera nombre, antes incluso de que hubiera quien pudiera nombrarlo.

El argumento de fondo

La tesis que articula los once capítulos del libro es, en apariencia, simple: el Mediterráneo no fue siempre el espacio densamente conectado, cosmopolita y comerciante que conocemos por los textos griegos y latinos. Esa cualidad —la de ser un agente de conexión y no solo un escenario— se construyó a lo largo de milenios, mediante un proceso desigual, reversible y profundamente contingente. Lo que Fernand Braudel describió para el siglo XVI como una unidad de larga duración, Broodbank lo extiende hacia atrás hasta encontrar el momento en que esa unidad empezó a gestarse, y demuestra que durante la mayor parte de la historia humana en la cuenca, tal unidad simplemente no existía.

La herramienta metodológica para sostener esta tesis es lo que el autor llama un enfoque “holístico” y de larga duración: una integración cuidadosa de datos arqueológicos, paleoclimáticos, genéticos y, en la edición revisada, biomoleculares. Broodbank rechaza tanto el difusionismo simplista de la vieja prehistoria como el localismo radical de algunas corrientes posprocesuales. Lo que propone, en cambio, es una historia atenta a las escalas múltiples: el clima glacial, la geografía de penínsulas e islas, las redes de intercambio incipientes, las decisiones de comunidades concretas.

El recorrido por los capítulos

La estructura del libro sigue una arquitectura cronológica que también es argumentativa. Tras una introducción (“Una historia bárbara”) que justifica el enfoque y un segundo capítulo (“Lugares provocativos”) que sitúa el contexto geográfico y ambiental, Broodbank inicia el recorrido propiamente histórico.

“El mar de la especiación” cubre el inmenso periodo que va de hace 1,8 millones de años a hace 50.000, y narra la llegada y evolución de los primeros homininos. “Una fría llegada que tuvimos” se ocupa del Paleolítico superior y de cómo la última Edad de Hielo configuró las posibilidades de ocupación humana. “Mundos nuevos y valientes” aborda la gran transición neolítica, esa revolución silenciosa que introdujo la agricultura y reconfiguró el paisaje humano del Mediterráneo. “Cómo pudo haber sido” sigue las expansiones del Neolítico tardío y el Calcolítico, con sus primeros indicios de jerarquización social.

A partir de “El diablo y el mar azul profundo”, el libro se adentra en la Edad del Bronce y en el auge decisivo de la navegación: aquí el mar deja de ser barrera y se vuelve, gradualmente, vía. “Pompa y circunstancia” cubre el florecimiento de las civilizaciones minoica y micénica, con sus palacios, sus escrituras y sus redes diplomáticas. “De mar a mar resplandeciente” relata el dramático colapso de la Edad del Bronce hacia 1200 a. C. y la reorganización que siguió. “El fin del principio” cierra el arco narrativo con el ascenso de fenicios, griegos y etruscos, y deja al lector exactamente en el umbral del mundo clásico. La conclusión, “De Profundis”, reflexiona sobre la huella duradera de todo lo anterior.

Lo que el libro hace bien

Hay varios méritos que conviene destacar. El primero es la prosa: Broodbank escribe con una elegancia poco frecuente en la literatura arqueológica, y sus títulos de capítulo —cargados de juegos literarios con Shakespeare, Huxley, Coleridge— anuncian un autor que se toma en serio la dimensión narrativa de su disciplina. El segundo es el equilibrio entre síntesis y matiz: el libro consigue ofrecer una visión panorámica sin caer en la generalización vacía, y discute con honestidad las zonas de penumbra del registro arqueológico. El tercero es su carácter genuinamente comparativo: el Mediterráneo oriental, central y occidental reciben atención proporcionada, lo que corrige la habitual sobrerrepresentación del Egeo y el Levante en los relatos al uso.

A esto se añade la edición revisada de 2024, que incorpora los hallazgos recientes de la arqueogenética —en particular los relativos a las grandes migraciones neolíticas y de la Edad del Bronce— y actualiza varias interpretaciones a la luz de la evidencia biomolecular sobre dietas, movilidad y parentesco. La revisión no rehace el libro, pero lo pone al día en los puntos donde el avance científico lo exigía.

Lo que conviene advertir

No es una lectura ligera. Las casi setecientas páginas de la edición original exigen tiempo y cierta familiaridad previa con la terminología arqueológica. Quien busque una introducción rápida al Mediterráneo antiguo encontrará obras más accesibles. Tampoco es un libro que se lea bien a saltos: el argumento se construye acumulativamente, y la fuerza del relato se aprecia mejor cuando se sigue el recorrido completo.

Algunos especialistas han señalado, además, que la atención del autor se inclina ligeramente hacia las cuestiones de conectividad e intercambio en detrimento de otros vectores explicativos, como la dimensión simbólica o ritual. Es una crítica legítima, aunque debe matizarse: ningún libro puede abarcarlo todo, y Broodbank declara con claridad cuál es su foco.

Para quién y por qué

Recomiendo La formación del mar medio sin reservas a tres tipos de lector. Al estudiante o profesional de la arqueología, la historia antigua o los estudios mediterráneos, porque encontrará en él una síntesis de referencia con la que dialogar durante años. Al lector culto interesado en la historia profunda —el deep history que ha popularizado autores como Daniel Lord Smail—, porque hallará una obra exigente pero recompensante. Y a quien sienta curiosidad por entender cómo se construye una región del mundo a lo largo de plazos que exceden con mucho la memoria humana, porque pocos libros lo explican con tanta paciencia.

La comparación con Braudel, recurrente entre los reseñistas, es justa pero también limitada. Broodbank no escribe una continuación retrospectiva del Mediterráneo de 1949; escribe algo distinto. Si Braudel mostró cómo un mar podía explicar un siglo, Broodbank muestra cómo dos millones de años de historia explican un mar. Es, en su género, una proeza.

Ficha bibliográfica

Broodbank, Cyprian. The Making of the Middle Sea: A History of the Mediterranean from the Beginning to the Emergence of the Classical World. Edición revisada. Londres: Thames & Hudson, 2024. Wolfson History Prize, 2014